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Preso en Guantánamo por crimen que no cometió

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De injusticias crueles e inauditas está plagado, lastimosamente, el mundo entero.

En ocasiones, la vida y sus contradicciones propician situaciones infames que no poseen ninguna clase de explicación. Y si no pregúntenle a Mohamed Ghulam, un ciudadano pakistaní de 51 años, de los cuales pasó 17 en la temida cárcel de Guantánamo debido a un error cometido por las fuerzas de inteligencia gringas.

En ese terrible centro penitenciario, Mohamed intentó demostrar por todos los medios que él había sido detenido en medio de una confusión de identidades y, más sin embargo, luego de varios intentos fallidos y hasta una huelga de hambre, Ghulam no obtuvo ninguna clase de respuesta.

Al menos así fue hasta la última semana, cuando gracias a una orden que vino directamente desde el gobierno del presidente gringo Joe Biden, él obtuvo su tan ansiada orden de libertad.

Una confusión letal que lo condenó

Durante el año 2004, mientras trabajaba en su carrito como taxista, Mohamed fue interceptado y posteriormente retenido por un grupo especial de la CIA (espías de elite gringos) para ser interrogado.

Los funcionarios atendieron el llamado de un informante anónimo local que les había asegurado que Mohamed era Hassan Ghul (izquierda), uno de los terroristas más buscados del mundo. Según el testimonio del propio taxista, los espías lo torturaron durante 60 días para hacerlo confesar, a la brava, que él era en efecto Hassan. Posterior a este interrogatorio, Mohamed fue trasladado a Guantánamo en donde, a pesar de no ser acusado formalmente ante un tribunal, permaneció durante 17 años en los que no pudo conocer a su hijo, que nació poco después de su arresto. Increíble.

Un humilde taxista de pakistán

Mohamed es descendiente de una familia pakistaní (Pakistán es un país ubicado al este de Asia) que decidió mudarse cuando él era muy niño a Arabia Saudita (país ubicado en Oriente Medio) para buscar un mejor porvenir.

En este nuevo país, el protagonista de esta infame historia aprendió el árabe, un idioma complejo y que solo se habla en esa zona. Dicha herramienta lingüística le permitió devolverse a su natal Pakistán en donde comenzó a trabajar como taxista para movilizar a los visitantes de los países árabes. De hecho, el hablar fluidamente este idioma, hizo que Mohamed fuera uno de los conductores más apetecidos del gremio y una persona de bastante prestigio en Karachi (ciudad más grande de Pakistán).

En cuanto a su vida personal, se sabe que está casado y que tiene un hijo al cual no ha podido conocer y que obviamente es lo primero que hará cuando salga libre.

Una de la cárceles más temidas

Guantánamo es un lugar de reclusión a mar abierto en donde está prohibido hasta morir. Y si no vea este caso de Mohamed, quien a modo de protesta decidió hacer una huelga de hambre que fue interrumpida por los guardias a la malas con un tubo de alimentación que le fue conectado en contra de su voluntad.

Por otro lado, organizaciones defensoras de los derechos humanos como Amnistia Internacional han denunciado que los reos, en su mayoría personas de procedencia asiática acusados de terrorismo, son sometidos a torturas tanto físicas como psicológicas durante los 365 días del año. La historia de esta cárcel se remonta al siglo pasado, cuando Estados Unidos le arrebató Cuba a España y estableció, en una base militar que aún hoy en día manejan, la tenebrosa cárcel ubicada entre el mar Caribe y la parte más montañosa de esa isla, mítica por el régimen de los Castro.

Tiene un tamaño de 45 kilómetros cuadrados y actualmente hay en su interior 40 presos, incluido Mohamed, quien a pesar de recibir la orden administrativa de libertad aún está pendiente de unos documentos que le permitan ser deportado a su país natal.