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Judiciales

Gael, el bebé que murió por presunta negligencia en hospital de Soacha

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Los padres del pequeño Gael Santiago, de 15 meses y residentes del municipio de Sibaté, se encuentran en un profundo dolor tras haber perdido a su pequeño por una aparente negligencia médica cometida en el Hospital Mario Gaitán Yanguas de Soacha, donde el domingo, según denuncian los familiares, le suministraron un medicamento que le habría causado su muerte.

Denuncia de mal procedimiento

De acuerdo con el testimonio de los padres del bebé, Franklyn Salazar y Angie Marcela Ortiz, todo empezó cuando el día miércoles le salió un sarpullido en su cachete derecho a Gael. Debido a que este no desapareció, y por el contrario, se extendió a otras partes del cuerpo, los padres angustiados decidieron ir al centro de salud de Sibaté. Allí, cuentan, les indicaron que se trataba de una infección en la piel que podía ser tratada en casa.

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“Nos dijeron que se trataba de un herpes zóster que se puede tratar con aciclovir oral y caladril gel para el cuerpo. Mi niño no presentó mejoras y el día domingo nos dirigimos nuevamente al mismo centro de salud, pero me dijeron que no lo podía atender y nos fuimos al Hospital Mario Gaitán Yanguas de Soacha. Le habían hecho el examen de ingreso y todo estaba bien. Hasta las 9:45 de la mañana llegó la pediatra y le conté sobre el diagnóstico”, indicó ayer la madre.

Según el testimonio de los progenitores, la profesional en el hospital de Soacha les indicó que Gael había sido mal diagnosticado y que había que suministrarle antibióticos y hacerle hospitalización.

“El niño presentó una crisis de piquiña en el cuerpo y la pediatra dijo que le iba a suministrar loratadina para que se le pasara. Cuando yo estaba haciendo la apertura de la historia clínica se me acercó un enfermero con una jeringa, con un medicamento, yo supongo que era la loratadina y él se la suministró a mi bebé”, contó en medio de su dolor Angie.

Tras haberle aplicado el medicamento al bebé, este empezó a presentar molestias en su cuerpo. Le hicieron la canalización y mientras la madre lo tenía cargado, el pequeño se quedó dormido.

“A mi bebé hasta el momento de la canalización fue cuando le sacaron sangre para hacerle exámenes, antes de eso no le habían hecho nada”, puntualizó en su denuncia Angie.

En busca de justicia…

Mientras Gael permanecía sobre el regazo de su mamá, un enfermero, cuentan ellos, se acercó para suministrarle un suero, y es en ese momento cuando la situación se convirtió en toda un pesadilla, pues el bebé se puso morado e inmediatamente el personal médico tomó a Gael y empezaron a hacerle reanimación.

“Cuando el enfermero le inyectó el suero, mi bebé empieza a cambiar de color y a convulsionar. Informo que algo le estaba pasando y la pediatra inmediatamente me lo quitó de los brazos y empezó a hacerle la respectiva reanimación porque mi bebé había presentado un paro cardiorrespiratorio”.

Con la voz entrecortada y aún sin poder entender qué fue lo que sucedió, Angie le contó a Q’HUBO que los médicos intentaron desesperados reanimar al bebé durante media hora, que le aplicaron 8 inyecciones de adrenalina y le hicieron dos electrochoques, pero que tristemente él no respondió.

“A eso de las 2 de la tarde del mismo domingo nos dicen que mi bebé falleció y empezó un nuevo calvario porque el hospital decía que el cuerpo de mi bebé debía ir a otro hospital para que le hicieran una necropsia. Allí no nos dijeron nada de hacer alguna denuncia”, puntualizaron los padres.

Cuando el cuerpo del pequeño llegó al Hospital de Kennedy para la necropsia, el profesional que los atendió les indicó que podían empezar un proceso judicial para esclarecer la muerte del menor.

“Nosotros estamos más que seguros que a nuestro bebé nos lo mataron con lo que le suministraron, él tenía un simple brote. Yo estaba enfurecido y les pedía explicaciones, pero todos me bajaban la cabeza y no me respondieron, y solamente dijeron ‘no sabemos’. Realmente hay muchas irregularidades y hay falta de profesionalismo”, explicó el padre.

Franklyn y Angie, en medio de su dolor, han decidido no callar y hacer público este caso para que se haga justicia, pues aunque saben que su familia está fragmentada y la tristeza vivirá por siempre en sus corazones, no pueden permitir que el caso quede en la impunidad y esto le vuelva a ocurrir a otra familia.

“Nosotros somos padres primerizos. Mi bebé era gemelo, es más duro para nosotros, ver al otro, es como ver al que falleció. Esto duele mucho, desgarra el alma”, expresó en medio del llanto Franklyn, quien se encontraba adelantando todas las diligencias para las exequias de su bebé.

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