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Así pasó

Enamorada Por donde se le mire

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La buena energía de Melina Ramírez se le siente incluso a través de la pantalla. La caleña ha dejado el alma en cada proyecto donde ha participado y con cada aparición enamora más a los televidentes, que sienten su dulzura, su carisma, pero sobre todo esa naturalidad, que sabe combinar muy bien con su elegancia.

Tras su ausencia el año pasado en ‘Yo me llamo’, Meli regresó como presentadora al lado de Carlos Calero y eso la tiene más que feliz, pues aunque ama estar con su pequeño hijo Salvador, extrañaba las luces y los sets de grabación.

Melina es uno de los rostros más bellos del país, pero su talento va mucho más allá de eso. Ama la música, y no descarta cantar. Le encanta la actuación, y tampoco descarta actuar.Como quien dice, es una cajita llena de sorpresas.

De eso, de su rol como mamá y de su traga por el actor Juan Manuel Mendoza nos habló la vallecaucana.

¿Qué significa volver a estar en ‘Yo me llamo’?

Es un sueño hecho realidad porque paré por mucho tiempo. Primero fue mi licencia de maternidad y, cuando ya podía volver a trabajar, pues se cruzó con la pandemia, así que estuve mucho tiempo por fuera de un proyecto tan grande que, para mí como presentadora, es fundamental, me lo disfruto. Volver a hacer lo que amo es una gran bendición.

Estoy absolutamente agradecida con la vida por volver a ‘Yo me llamo’.

¿Cómo ve esta temporada con relación a las anteriores?

Cada temporada tiene su magia, su encanto, pero esta, definitivamente, se caracteriza por el talento tan impresionante de los participantes. Amparo Grisales misma, que ha estado en todas las temporadas, lo dice:

Nunca ha habido un año con tanto talento reunido”. ¡Hay demasiado, es impresionante este año!

¿Hay algún participante que la haya impresionado hasta el momento?

Creo que muchos me han impresionado. Algunos por su talento, otros por sus historias de vida y los esfuerzos para llegar a donde están, y definitivamente también tengo artistas que soy muy fanática de su música, tipo Camilo Sesto, entonces me disfruto mucho escuchando esa música de los 60. Soy muy romántica y heredé ese gusto de mis padres.

Viendo tanto talento en ‘Yo me llamo’, ¿no le dan ganas de cantar, así sea en la ducha?

Ay sí, claro. A mí me encanta cantar. Soy muy penosa, no soy desafinada y ahí voy aprendiendo poco a poquito, pero me fascina. Me hubiera encantado que la vida me hubiera dado ese don y ese talento, pero, mientras tanto, cada vez le cojo más amor al canto y de pronto un día los sorprendo con alguito. No me da para lanzarme de cantante, pero sí como una aficionada.

Se tomó un buen tiempo para estar con su hijo Salvador, háblenos de cómo le ha ido en su rol de mamá…

¡Claro! Me tomé el mejor tiempo de mi vida, que fue dedicarme a ser madre y que también se juntó con la pandemia y fue una bendición de la vida poder dedicarme a ser madre que, con mis tiempos, hubiera tocado más regulado todo, corriendo, pero afortunadamente fueron dos años dedicada a ser madre 100 % y fue el mejor regalo que me pude haber hecho a mí misma y le pude dar a mi hijo, porque estuve ahí, no me perdí nada.

¿Qué ha sido lo mejor y lo más difícil?

Es un rol muy lindo. Obviamente hay días más fáciles, más difíciles, más agotadores, pero todos siempre valen la pena, siempre llenos de amor.

Es lo mejor que tengo en mi vida: Salvador. Lo más difícil es ir aprendiendo todos los días. Hay días que no sé hacer cosas y uno también se frustra o quisiera hacerlo diferente, pero creo que siempre, cuando uno lo hace con amor, lo hace lo mejor posible.

Difícil es tener que trabajar y después de dos años de mucho apego con él, tener que irme a trabajar me da muy duro, pero es parte de seguir creciendo como profesional y yo amo mi trabajo.

¿Cómo se lleva con Carlos Calero, cómo es él de compañero?

Con Carlitos es espectacular. Es un gran compañero, un gran parner de trabajo, tiene muy buen sentido del humor y hacemos muy buena dupla. Absolutamente feliz con este compañero.

¿Qué nos puedes decir de Amparo, Escola y Yeison?

Son unos grandes y talentosos en lo que hacen, los admiro profundamente como personas a los tres: todos diferentes, con cosas maravillosas y hacemos un lindo equipo de trabajo. De Amparo admiro profundamente todo de ella como mujer, como profesional. Que su carrera sea lo que es después de algunos años y siga ahí donde está, con ese empoderamiento femenino.

La admiro muchísimo. Escola, tremendo talento, tremendo conocimiento, aprendo mucho de él y es un ser humano impresionante. Yeison es una gran adquisición este año para el programa, como se lo he dicho. Le aporta calidez humana, tiene una humanidad muy linda que también admiro mucho.

¿Qué significa ser una de las presentadoras más queridas del país?

Responsabilidad, presión, emoción…

Es un compromiso de hacer cada vez mejor mi trabajo, seguir creciendo, puliéndome como profesional, pero a la vez siento que sin perder eso que es auténtico en mí: dejarme llevar si quiero llorar, si quiero reír, que nada se sienta forzado sino con mucha naturalidad. Me gusta que así se sienta mi presentación y trabajo: hacerlo bien, pero sin sentirme acartonada.

Le ha pasado algún cacharro en la calle: que se le tiren encima, le coqueteen o ¿alguna anécdota así bien curiosa?

Un cacharro en la calle impresionante, no, pero la gente brinda un cariño impresionante, sobre todo cuando el programa en el que estoy está al aire.

Lo que más me pasa es que ahora reconocen más a Salvador que a mí. A veces con el tapabocas nadie me reconoce, pero es Salvador el que me delata de una.

¿Cuál sería su sueño en términos profesionales?

Tengo muchísimos: seguir creciendo como presentadora, trabajar internacionalmente. Yo he estudiado actuación, entonces explorarla.

Es un sueño para mí trabajar en una serie o una película con Netflix. Ser la presentadora principal del ‘Desafío’. Se los he dicho abiertamente a los directivos del canal, que yo sueño con eso. Y como empresaria, todos los sueños. Tengo una marca muy linda que se llama ‘Go Up’, que es un producto alimenticio que exportamos, ahora nos vamos con un cambio de imagen, vamos a ampliar el portafolio de productos, entonces crecer en esa parte como empresaria es fundamental.

¿Le gustaría darle hermanitos a Salvador?

Pues yo fluyo con la vida, entonces hablo a hoy y no sé en el futuro qué pueda cambiar, pero me gustaría quedarme solo con Salvador.

Por supuesto queremos que nos hable de Juan Manuel, ¿qué le enamoró de él?

Con Juan estamos muy felices, muy enamorados, tenemos una relación muy linda. Lo que más me enamoró de él fue como esa seriedad, es un hombre muy puesto que sabe lo que quiere, que sabe para dónde va, que le da muchísimo valor a su familia, a su hogar, que se derrite por mí y yo por él, así que es muy bonito lo que hemos construido.

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